Anuncio Qé! Crack

Vaya por delante que el objetivo de Panrico, con su último anuncio televisivo (Qé! Crack), lo ha cumplido y con creces. Indiferente no deja a nadie y es el típico anuncio que se comenta en el bar, el recreo o en el trabajo.

Pero empecemos desde el principio. ¿Qué busca Panrico con este anuncio irreverente y sin ningún tapujo en un tema tabú como es el sexo y los más jóvenes?

Si analizamos los 20 segundos que dura el anuncio encontramos una mezcla explosiva para cualquier AMPA, y ya veremos si para Autocontrol.

El anuncio empieza con la mascota (llamémosle Crack) subiéndose al carro del meme de moda “Ola k ase“. Algunos lo tacharán de “cutre”, pero realmente es un reclamo para el target que además casa perfectamente con el naming del producto. Hasta aquí, ningún problema. Fresco, divertido, actual y joven.

Meme Ola k ase?

Imagen vía: Lovevalencia

Un chico se mete a Crack en el bolsillo y entra en un descapotable con otro chico y dos chicas. Aquí nos encontramos el típico tópico. Chicos jóvenes con un descapotable y con la imagen perfecta salida de cualquier teenager de Hollywood.

El momento cumbre y de cólera materna llega cuando Crack se remueve en el bolsillo del chico a gritos de “EH, PRESÉNTAME, ¿NO?” mientras se mueve de una manera que, sin ponerle mucha imaginación, invita a recordar el llamado paquete masculino, y no hablo del paquete de Donuts de Panrico.

Imagen vía:

Imagen vía: Qé! Crack

En la siguiente escena aparece la joven conductora con una cara entre curiosa-maliciosa-viciosa para seguir con la metáfora sexual. “¿Y eso?” pregunta ella muy inocentemente.

Imagen vía:

Imagen vía: Qé! Crack

Y llegamos al clímax del anuncio con la respuesta del chico. “Bueno, es por si… te apetece comer algo“. BINGO. Denuncias en 3, 2, 1… mientras los cuatro chicos se parten de risa por la situación y Crack pone la guindilla al pastel con el “Qué crack tío, qué crack“.

Está claro que Panrico está rozando el límite de lo permisible, si es que no lo traspasa, pero se ha cubierto las espaldas con pequeños matices difíciles de apreciar a primera vista. Para difuminar la connotación sexual de la escena y disminuir el rebosante machismo del spot, ha colocado a las dos chicas en los asientos de delante. Un detalle para nada aleatorio. De esta manera se muestra quién manda en el grupo, las chicas. También le ha dotado al “chico del paquete” una expresión entre buenazo e ingenuo, más propia de un niño de 5 años que de 15, de decir una frase con alto contenido sexual como si estuviera rezando un padre nuestro.

Un quiero y no puedo. Quiere ser rompedor y traspasar cualquier tabú sexual, pero… con detalles para poder excusarse. En resumen, y volviendo al inicio del post, el objetivo está más que cumplido. Si el anuncio es ético o no es un debate para otras esferas, mientras respete ciertos límites. De momento en la red no está teniendo una respuesta muy positiva (ver comentarios en YouTube).

Pero la pregunta que realmente me corroe es: cuándo un chaval se compre el Qé! Crack, ¿tendrá en la retina la imagen del “paquete vibrador”? Yo la tendría, y creo que ya se me ha pasado el hambre…

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Escrito por Hombre Anuncio
Soy El Hombre Anuncio. La publicidad siempre entre pecho y espalda. Compro oro. Vendo humo. Analizo anuncios de televisión y prensa.